martes, 13 de septiembre de 2016

EL NACIMIENTO


Luego de haber superado el temor, el trauma fisiológico y la ansiedad que significa el nacimiento de un bebe, muchas madres después de haber salido de alta ya sea por cesárea o parto natural, tienen muchas dudas, para muchas parejas la llegada del bebe genera muchos conflictos y muchos cambios, adaptarse a esta nueva situación no es nada fácil, pero tampoco una tarea difícil, con esfuerzo dedicación y amor cada día nuestros bebes nos enseñaran esta gran labor. 


GUÍA DEL BEBE: CUIDADOS DESARROLLO MITOS CONSEJOS E IDEAS


CUIDADOS DEL RECIÉN NACIDO

1. La cura del cordón umbilical


El cordón umbilical del bebè al dejar de recibir aporte sanguíneo se momifica y acaba cayendo pasados unos días. El cómo curarlo depende un poco del hospital en que el bebé nazca, pues hay algunos que recomienda utilizar alcohol de 70ºC, otros dicen que solo agua y jabón y otros  que no hace falta hacer nada.
Todas las soluciones son correctas, pues en una revisión de estudios realizada por la OMS en 2004, en que se incluyeron 22 estudios con 8.959 bebés, vieron que era indiferente cómo se curara el ombligo al comparar el uso de antiséptico con el cuidado del cordón en seco. Así que en el fondo da igual cómo curarlo (siempre que no se utilice povidona yodada). En caso de que huela mal o supure, es necesario llevarlo al pediatra a un hospital cercano.
Consejo y experiencia:
Ojo: Mamis no arrancar , solo se cae el cordón,
en algunos les dura entre 1 a 2 semanas
Yo  cure a mi bebe con alcohol de 70ºC , la limpieza era día, tarde y noche, usando gasa estéril pasando suavemente, no hay que tener miedo de curarle el bebe no llora de  dolor si no de frío y a la semana se le cayo a mi bebe.

2. La ropa en los primeros días

¿Abrigarlo? ¿No abrigarlo? muchas interrogantes, Durante los primeros días es interesante tener al bebé siempre abrigado, pues viene del útero materno donde estaba a una temperatura alta en comparación con el exterior. No pasarse, pero no ponerlo exactamente como vamos nosotros, o si va igual, tener claro que estamos en un ambiente donde no puede pasar frío. Una vez pasan los primeros días, se suele decir que hay que vestirles con una manga más que nosotros. Es una manera de explicar que tendrían que ir igual que los adultos, pero con una capita fina más, pues ellos no regulan la temperatura como nosotros y, además, no tienen la cantidad de grasa que nosotros sí tenemos y que en cierto modo nos protege (y no hablo de sobrepeso ni nada por el estilo, sino de que ellos tienen una piel muy finita y nosotros, aun delgados, no tanto).
Lo ideal en este sentido es tocarles la zona del cuello y espalda. Así sabremos si están confortables o si tienen frío o calor.



3. El baño

Durante mucho tiempo los bebés se bañaban cada día tanto por higiene como por aquello de que se quede relajado antes de ir a dormir. La realidad es que no todos se relajan (muchos se lo pasan pipa y salen de la bañera más despiertos de lo que entraron) y bañarlos todos los días puede ser demasiado. Y es que el baño reseca la piel, elimina las bacterias naturales que tenemos y muchos bebés sufren después las consecuencias, en forma de eccemas e infecciones cutáneas. Vamos, que lo recomendable es bañar al bebé cada dos o tres días, y en los días que no lo bañas hacer algún cambio de pañal con agua y jabón.

¿Que cómo bañar al bebé? Con el agua a temperatura adecuada (unos 36 grados), en un lugar donde no haga frío y con todo preparado para después. Ahora viene el verano y no hay mucho problema, pero en época de frío es interesante secar bien al bebé, sobre todo en los pliegues, y luego secarlo y vestirlo rápido.

4. La crema después del baño

De igual manera que el baño se suele hacer cada día, o se hacía cada día, lo de poner crema después del baño parece también algo que deba hacerse sí o sí. La realidad es que los primeros días sí es interesante, porque en muchos casos los bebés se "pelan", pero pasados los primeros días un bebé no suele necesitar ni cremas ni aceites ni prevención de culito. Según la AAP (Asociación Americana de Pediatría)“un bebé no necesita que le pongan habitualmente cremas, aceites ni talcos”.
Esto no quiere decir que sea malo, sino sólo una cuestión práctica y económica. Si la piel del bebé está bien no hace falta poner nada. Si está un poco seca por algunas zonas, pues se le pone crema de bebé (crema mejor que aceite, que hidrata menos) en esas zonas, o si se quiere en todo el cuerpo hasta que no queden zonas secas.
Consejo y experiencia:
si se aprovecha el momento de poner la crema para hacerle un poco de masaje al bebé, yo sí lo haría todos los días, pero no por la crema, sino por el masaje. Es un momento de cariño hacia él y esos momentos son muy importantes para ambos.

5. El cuidado de las uñas

En las uñas no hay que hacer nada especial más allá de cortarlas cuando haga falta. Muchos padres creen que no se pueden cortar hasta que los bebés tienen un mes, o una edad específica. Lo cierto es que no hay una edad mínima para cortar las uñas de un bebé. Es más bien una cuestión de lógica. Si el bebé tiene las uñas largas pues se cortan, tenga la edad que tenga.
Puede hacerse con una lima o puede hacerse con unas tijeras de punta redonda y es mejor hacerlo en algún momento que esté relativamente tranquilo. De todas maneras, tenemos que sujetar bien su mano, no sea que un movimiento nos lleve a cortar lo que no debemos.

6. Los ojos, las orejas y la nariz

Con los ojos, las orejas y la nariz no hay que hacer nada, pero en caso de que haga falta, vale la pena saber cómo hacerlo. Si hay legañas, que al principio puede ser habitual porque los conductos lagrimales no siempre funcionan bien y no limpian el ojo como debieran, se limpian con un poco de suero y con una gasa que limpie de dentro hacia afuera y luego tirándola (solo una pasada por gasa).
Si vemos cera, solo limpiar la parte de cera que veamos, la del exterior, y mejor no usar bastoncillos. Como os dijimos hace unos meses, la mejor manera de limpiar las orejas es con el codo. Es decir, no meter nada dentro.
En el caso de la nariz, si notamos que tiene moquitos y no respira bien, dado que ellos no sacan los mocos voluntariamente, se recomienda utilizar suero fisiológico. El modo menos agresivo de hacerlo es echarlo poco a poco, gota a gota, por los orificios nasales, de manera que el moco se vaya diluyendo y salga más fácilmente por la nariz o bien se lo trague.



7. Cómo limpiar la zona del pañal

Como ya os he comentado antes, lo ideal es hacer al menos un cambio al día con agua y jabón. Si pueden ser más, pues más, que siempre limpia mejor que las toallitas. La dirección que usemos para limpiar es importante, porque según cómo lo hagamos llevaremos los restos hacia el lugar donde quitamos la mano. Es importante, entonces, hacerlo desde los genitales hasta el ano. De arriba a abajo, para que las heces no vayan hacia los genitales, sino todo lo contrario.

8. Cuando el culito se escuece

Si después de limpiarlo no está irritado no hace falta poner nada. Si se irrita, les ponemos pasta al agua en los cambios de pañal hasta que la zona perianal esté otra vez rosadita y sanita. Una manera de hacer crema de bebés casera es utilizando una mezcla de maicena y aceite de oliva, que también funciona.

9. El lavado de la ropa del bebé

La piel de los bebés es bastante delicada y suele responder fácilmente a cualquier "agresión". Seguro que habréis notado que si les cogéis desnudos quedan marcados nuestros dedos durante un rato. Para evitar posibles reacciones, es recomendable lavar la ropa del bebé por separado, asegurarnos de que se aclara bien y a ser posible no utilizar suavizante, pues provoca muchas reacciones alérgicas en la piel (granitos, enrojecimiento, etc.). Conviene hacer lo mismo con sus sábanas y mantitas y con las nuestras si el niño acaba en nuestra cama o duerme alguna siesta en ella.

10. ¿Qué hacer con la costra láctea?

La costra láctea es la costra que les sale a los lactantes. Por eso se le llama así (nada que ver con que tome leche materna). Es un problema estético, una dermatitis seborreica que no produce ningún síntoma y que, como tal, solo se retira si se quiere (a menos que haya signos de infección ). En caso de querer retirarla, lo que se suele recomendar es utilizar aceite de oliva, de almendras o de bebé, aplicándolo en la cabeza durante un rato. Ese masaje con aceite reblandece las costras y así, media hora después, saltan al bañarlo y pasarle una esponja por la cabeza. Se hace despacio, con cariño, y sin esperar que caiga todo en un día (caen unas pocas cada vez que se hace).

11. Cortar o no cortar el pelo

El corte del pelo del bebé se hace también por una cuestión de estética. En los primeros meses suele caerse gran parte del pelo de bebé y muchos se quedan prácticamente calvos. Luego, hacia los seis meses, empieza a salir el pelo definitivo.Cortarlo no hará que el pelo salga más fuerte, así que solo se hace si los padres consideran que el bebé estará mejor con el pelo corto. Para ello deben utilizarse tijeras con la punta redonda (la cuchilla está totalmente desaconsejada y el corta pelo puede hacerle daño) y tener al bebé tranquilo para no hacerle daño.

DESARROLLO DE  0 A 3 MESES


"El tamaño de mi cerebro es sólo un tercio en comparación con el de un adulto... ¡Pero tengo millones de conexiones neuronales en mi cerebro que necesitan ser estimuladas!"

Área Motriz:

Este período se caracteriza por la "hipertonía" en las extremidades del bebé, es decir que los bracitos y sus piernas permanecen "duros", esto hace que estén la mayor parte del tiempo flexionados.

Por el contrario, el tronco del bebé se caracteriza por una "hipotonía", una escasa fuerza en sus músculos que le dificulta levantar la cabeza cuando esta echado boca abajo.
Posteriormente, entre el segundo y tercer mes, el bebé, apoyándose sobre los antebrazos, podrá levantar y sostener la cabeza así como girarla hacia la derecha e izquierda.


Comúnmente se observará al bebé con la mano en puño, a esto se le conoce como "reflejo de prensión palmar", podrá agarrar cosas que se le pongan en sus manos, las cuales se convierten en la principal fuente de entretención: las junta, las separa, las abre, las observa y juega con ellas mientras las mueve.



Área de Lenguaje:

Emite sonidos vocálicos, llanto, y será capaz de reconocer la voz de la madre y el padre.

Área Cognitiva:

En esta etapa la vista y el oído son los sentidos que presentan mayores logros; focaliza y mira con atención a los objetos que se le presentan y puede seguirlos visualmente, aunque prefiere a las personas. Por otro lado, al finalizar el tercer mes, podrá identificar de dónde proviene un sonido y es capaz de girar para ver qué o quién lo produjo.

Área Socio-emocional:

Esta área se caracteriza, por establecer una relación afectiva de amor y socialización entre los padres y el bebé, principalmente la madre, quien permanece la mayor parte del tiempo cerca del niño. Puede presentar rasgos de su temperamento, algunos bebés permanecen tranquilos y apacibles, mientras otros se muestran inquietos, quejumbrosos y de llanto más fácil.

Al principio sus actividades principales son dormir y llorar pero veremos que posteriormente empezará a mostrar interés por las personas más cercanas, responderá con una mímica o una sonrisa a quien le habla.

Actividades de estimulación de los 0 a los 3 meses

El desarrollo motor y el de la inteligencia van muy unidos, especialmente en las primeras etapas de la vida. Por ello, la estimulación del bebé en este periodo es aún muy general.
  • En esta etapa podéis estimular al bebé favoreciendo la lactancia materna. Con ella, ayudáis a potenciar los sentidos que el bebé tiene más desarrollados, como el gusto, el tacto, el oído y el olfato. Cuando la madre amamanta al bebé, lo tiene piel con piel. Es muy positivo envolver este momento en una atmósfera agradable y cálida, y acariciar, besar y hablar al bebé.
  • Si el bebé no es amamantado y sigue una alimentación con biberón, se puede establecer el vínculo de la misma manera, piel con piel, creando un entorno cálido y agradable en el que puede intervenir el otro progenitor. No temáis tener a vuestro hijo en brazos durante mucho rato. Pensad que él ha pasado 9 meses en contacto permanente con la madre y que necesita este contacto, le da seguridad. A medida que vaya creciendo, será más autónomo, siendo esta seguridad inicial que le habéis proporcionado clave para quepueda descubrir el mundo sin necesidad de estar en contacto permanente con vosotros.
  • Después del baño podéis hacer masajes al bebé, cosquillas y pedorretas. Además de ayudar a desarrollar el sentido del tacto, favorecéis que mueva piernas y brazos como respuesta a lo que se le hace y que vaya incrementando su fuerza y mejorando la coordinación de sus miembros. Hacer cosquillas en las plantas de los pies o en las palmas de las manos favorecerá también su movimiento.
  • A partir del segundo mes, un bebé tumbado boca abajo ya es capaz de levantar la cabeza 45º y girarla hacia donde haya oído un sonido. Para estimular esta acción, la madre o el padre podéis tumbaros frente al bebé y mirarle, sonreírle o hablarle.
  • Durante este periodo, además de girar la cabeza buscando un sonido, el bebé también puede fijar la mirada y seguir un objeto en un ángulo de 180º. Para estimular esto, se puede hacer sonar un sonajero y hacer que el niño siga su ruido. También podéis cantar o hablarle mientras os desplazáis dentro de su campo visual para que os siga con la mirada, o hacerlo también con un muñeco de trapo.

10 errores de primeriza que debes evitar


1. Abrigar demasiado a tu bebé: si la temperatura de la casa ronda los 20-22º, el niño puede estar vestido con un body y un pelele entero de algodón que le cubra los pies. Si el bebé tiene frío, sus manos y sus pies estarán fríos o un poco amoratados. Si suda por la parte del cuello y la cabeza, es que tiene calor.

2. Mantener la casa en silencio mientras el bebé duerme por el día: a partir del mes y medio, el bebé puede percibir los ciclos de luz-oscuridad y estará más predispuesto a dormir por la noche. Por eso, hay que habituar al niño a percibir la luz del sol y los ruidos cotidianos de la casa cuando es de día. Además, si hay un silencio absoluto cuando el niño duerme, se sobresaltará con cualquier ruido.
3. Cambiar de pecho a tu bebé antes de que termine: la leche del final es la que más alimenta porque tiene un mayor contenido en grasa, por tanto no es recomendable cambiar al bebé de pecho antes de que acabe. Sabrás que tu bebé ha vaciado el pecho cuando éste esté completamente blando. Para que tu bebé tenga una lactancia correcta debe mamar y vaciar los dos pechos.
4. Meter al bebé en la cama cuando no quiere dormir: hay que tener mucho cuidado cuando se mete el bebé en la cama, porque corres el riesgo de quedarte dormida y aplastar o asfixiar al bebé. Otro inconveniente de meterle en la cama es que el niño se acostumbre a dormir entre los padres y luego no quiera volver a dormir en su cuna. 
5Guiarse por lo que dicen las abuelas u otras mamás: aunque escuches las opiniones de otras madres, debes saber que el pediatra es la persona que más experiencia tiene y que más te puede ayudar con tu bebé. En principio no deberías dudar de sus recomendaciones ni sustituirlas por otras.
6. Esterilizar todo: hay que intentar que los objetos del bebé estén bien limpios, pero no esterilizados, para que el niño entre en contacto con bacterias que le ayuden a desarrollar sus propias defensas, pero no las suficientes como para que le provoquen una infección. Con los niños prematuros hay que extremar la higiene, sobre todo las primeras semanas de vida.
7. Bañar al bebé todos los días: el manto graso de la piel del bebé se altera con el baño, por eso es suficiente con bañarle dos o tres veces a la semana. Eso sí, después de cada cambio de pañal, asegúrate de limpiarle bien con una esponja.
8. No dejar que nadie coja al bebé: no hay ningún riesgo en que familiares y amigos den besos y toquen al bebé. Si alguien está enfermo, ten la precaución de no llevar cerca de esa persona al pequeño para evitar contagios.
9. Rapar la cabeza del bebé para que su pelo crezca más fuerte: no es cierto que el pelo crezca más fuerte y el bebé puede perder calor corporal si es muy pequeño.
10. Hacerse la fuerte: el parto y el cuidado del bebé requieren un gran esfuerzo físico y mental, por eso la mejor solución para ti y tu bebé si la situación te desborda es ser capaz de pedir socorro y dejarte ayudar.

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